sábado, 24 de enero de 2009

Nacho Vegas debe mejorar

Vuelvo a casa escuchando a tres de mis grupos nacionales favoritos. Llego despues de unos cuantos tercios de cerveza sin haber cenado y desde hace ya unas horas me apetecía ya caminar por la calle escuchando a Los Punsetes. Ahora, mientras escribo, suena el disco de Triángulo de amor bizarro a todo volúmen en mis oídos.

Hoy he estado viendo a Nacho Vegas en concierto. Me cuesta explicar lo que he visto. Un artista como él me despierta, al menos, todo el respeto del mundo. Nunca me he tomado el tiempo de escuchar sus discos con tranquilidad ("el fantasma de la transición"), nunca he sido muy fan. Pero nunca me ha disgustado su música.

Hoy empezaba su gira. Me entero a la salida del concierto de que se propuso como primer concierto Gijón, su casa. Él dijo que ni en broma, que ya estaba suficientemente nervioso, que Gijón no. Y vale que Asturias sea mucha Asturias, que Gijón sea mucho Gijón para Nacho Vegas, estoy con él (mal como efecto de mala voluntad), aún así hoy en Valladolid, despues de las tres primeras canciones se puso tan nervioso que a mí me despertó pena. Llegó a confesar, (ardió la virgen de las cabezas), que tenía una gran banda pero que él a veces no daba la talla. Muy grave.

Y así fué. Cuando el guaje que ya es paisano acertó con la afinación y se dejó llevar aquello sonó entre Jaume Sisa y Andrés Calamaro, entre Neil Young y Joaquín Sabina. Pero poco duró. Su micro falló y partir de ahí todo fueron despropósitos.

La figura de Nacho se erigió protagonista por cagadas tan graves como la susodicha confesión o el hecho de que tuviese una guitarra que, según él, "se le desafinaba una cuerda". Esta cuerda y su inseguridad hizo que interrumpiese la introducción de cinco o seis canciones, visiblemente nervioso, y terminase por tirar la toalla, en el bis.

Al salir, mucha polémica. Jaleo defendía que el concierto no había estado mal, pero, aparte del legendario concierto de Love en el FIB (al que no fuí), no supo decirme otro concierto más penoso. Y juntos hemos visto tropecientos.

Espero que le vaya mejor en sus próximos conciertos. Aquí terminó despertando zozobra

4 comentarios:

Iván dijo...

Hola, yo aún estoy vibrando con el concierto de Nacho vegas en Gijón, ayer noche. El ambiente, los incondicionales, el teatro Jovellanos lleno...todo invitaba al optimismo...¡y se hizo el milagro! Nacho concentradísimo, la banda sonando, sobre todo en los momentos más rockeros, apoteósicos, clavaron el nuevo disco, y las canciones antiguas supieron transformarlas lo justo.
A medio concierto, Nacho se quedó solo, empezó a puntear "8 y medio", y allí lloraron hasta las acomodadoras...buf, difícil de explicarlo...Nacho creo que a partir de ahí pensó "vale, todo va a ir bien ahora", se despojó de gafas de sol y americana, y el concierto fluyó con una potencia atronadora. Aplausos a rabiar, se marchó y aún hubo bis no sin antes agradecer a su madre que hubiese aguantado todo el concierto...¡en la fila 1! Salimos encantados, yo ya había ido a algún fiasco de Nacho, y tenía mis dudas...concierto como el de ayer, creo que pasarán años antes de que se repita algo parecido: MÁGICO.

Jaleo dijo...

Esa afirmacion tuya del final sobre mi es mu tramposa, la pregunta fue que si habia visto mas conciertos con mucho fallos y yo estaba pensando en conciertos con fallos clamorosos de letras, de afinacion o de otras cosas. Conciertos peores que el de Nacho Vegas los he visto a patadas... o por sosos (por lo menos la mitad de veces que he visto a Los Planetas) , o porque han sonado fatal (los cutre conciertos que habre visto en el Subterfugio) o por que el cantante estuviera muy borracho (como el de Love que es el unico que acerte a recordar) o porque yo no tenia un buen dia, o porque el repertorio no mereciera a pena.

La sensacion tuya de que fue o muy patetico o muy lastimosos no la puedo compartir. QUe NAcho Vegas se presente como un ser inseguro y fragil, pues no deja de ser mas que un reflejo mas de su personalidad. Es mas, a mi lo que mas me alucina, es que de lo nervioso que esta, como se acojona antes de comenzar cada cancion, lo demacrado y quebradizo que puede parecer entre cancion y cancion, luego cuando la cancion comienza se transforma y lo ejecuta todo con gran solvencia.

Desde luego, el concierto no fue tan acojonante como parece que ser que fue el de Gijon, pero a mi me parece uno de los mejores conciertos que he visto, no de los peores.

Y el publico estuvo todo el tiempo con el, transmitia entusiasmo... no creo que la reaccion de un publico pidiendo mas fuese poue haya ido fatal el concierto, sino porque, errores a parte, el concierto fue bastante emocionante.

El problema de micro durante El Manifiesto Desastre, la forma en que se resolvio me encanto, yo creo que es mas puedo decir que he visto una de esas cosas que hacen un concierto unico. He visto muchisimos conciertos perfectos en un punto de vista tecnico (y no tengo ningun problema con ellos, son conciertos sin ningun atisbo de improvisacion pero si es un buen espectaculo se olvida). Pero en un concierto de este tipo, donde no hay espectaculo, la humanidad que se vio y la exposicion de miedos es lo que lo hace memorable.

Manolo dijo...

Iván, celebro que el concierto de Gijón fuese bien. Es más, me siento profundamente aliviado.
Jaleo, el concierto de Valladolid moló porque dió más miedo que El Exorcista, y fue entretenido porque hubo mucho que comentar. Y casi que prefiero eso que no un concierto normalito, lineal, como son la mayoría de los conciertos. Que algunas canciones sonasen bien (y enteras) es lo mínimo que se puede pedir (sino, se hubiese montado una gorda). Por otra parte, tampoco me pareció que el sonido fuese especialmente bueno.

El público fue más snob que el público inglés, por poner un ejemplo. El "hype" que supone Nacho Vegas y toda la promoción de empezar su gira en Valladolid bla bla bla que se le dió desde Laika, y el hecho de que sea un artista de culto, oscuro y maldito (como Sabina), esa fue la razón por la cual el público reaccionó así.

Pero, y el público no es tan tonto, fue significativo que en el bis, cuando Nacho dejó una canción a medias, dijo "lo siento", se dió la vuelta, cogió otra guitarra y avergonzado tocó junto a su banda una canión más noise (infinitamente más sencilla de interpretar) ahí el público no aplaudió y lo que sí que se oyó fue un murmullo general que me dió mucho apuro. Oooops.

arckh dijo...

carai.... hacía días que no me pasaba por aquí!! buen ritmo llevas, no?
me hubiese gustado ver ese concierto de Nacho Vegas (y el de Gijón tb! jajaja).
No pq sea mala, sino pq siempre le he visto con una actitud muy distinta a la que describes... no sé... o para ver de parte de quien estaría, si tuya o de Jaleo!! Y no me extraña que no quisiera empezar en Gijón, pq sé, que la primera actuación frente al público, en este caso de una gira (en el mío de una obra), siempre acojona... por muchas veces que se haya subido uno al escenario... y donde más acojona es en casa, eso está claro!