
Quería dedicarte dos canciones, una triste y otra alegre.
A tí, a la persona que más quiero en el mundo.
Y el dulce destino quiso que te lo dijese hace no mucho tiempo.
Querida Abuela, no sé qué voy a hacer sin tí.
Are you ready boots? Start walking.
Todas las palabras olvidé,
en estuches a medida las guardé,
se habla mejor con la boca cerrada.
